Hoy te escribo para agradecerte el daño, las lágrimas y la dosis que aumentaste a mi inseguridad, sé que en el fondo no fue tu intención, lo pude ver en tus ojos la última vez, así que tranquilo, hoy me tocó darme cuenta de lo mucho que me ayudo a mejorar.
Estela.
(via caos-literario)




